En 1954 Ernest Hemingway recibió el premio Nobel de literatura. Su gran amigo, Fernando G. Campoamor decidió hacerle un homenaje en los jardines de la Cervecería Modelo, en el Cotorro. El acto comenzó con el himno nacional cubano, y luego tríos típicos interpretaron un cah cha chá llamado Viva Hemingway. A última hora llegaron sus amigos, los pescadores de Cojimar, quienes en gran medida, están reflejados en sus obras, sobretodo en El viejo y el mar.Uno de los números más emocionantes de la reunión fue cantado por Amelita Frade, con el ritmo y música de La guantanamera:
El Premio Nobel pescó
porque es un tigre escribiendo
cuando escribe estamos viendo
los momentos que él vio.
Ante su estampa tembló
la pantera de Zambeze
su libro decir parece
que el viejo fue Hemingway
pero que el mar es de Hatuey
¡porque él se la merece!
Le gusta sentir bravio
el viento sobre El Pilar
y de noche conversar
con la selva y con el río.
Le gusta este suelo mío
y nuestro mal antillano
le gusta estrechar la mano
de los humildes de aquí
y le gusta el daiquiri
sano, sabroso y cubano.
Tomado de Hemingway en Cuba de Norberto Fuentes, Ciudad de La Habana, Cuba, Editorial Letras Cubanas, 1984.
Publicado el 12 de noviembre de 2006
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