En una carta escrita a Earl Wilson, en 1952 Hemingway escribió:
Yo siempre tuve buena suerte escribiendo en Cuba… Me mudé de Key West para acá en 1938 y alquilé esta finca y la compré finalmente cuando se publicó Por quién doblan las campanas… Es un buen lugar para trabajar porque está fuera de la ciudad y enclavado en una colina… Me levanto temprano cuando sale el sol y me pongo a trabajar y cuando termino me voy a nadar y tomo un trago y leo los periódicos de Nueva York y Miami. Después del trabajo uno puede irse a pescar o a practicar tiro de pichones y por las tardes Mary y yo leemos y oímos música y nos vamos a la cama. Algunas veces vamos a la ciudad o a un concierto. Algunas veces vamos a una pelea o a ver una película y luego vamosal Floridita. En el invierno podemos ir al jai alai.

A Mary le gusta la jardinería y tiene un huerto de rosas. Perdí cinco años de mi vida durante la guerra y ahora estoy tratando de recuperarlos. Yo no puedo trabajar y vivir en Nueva York porque nunca aprendí a hacerlo… Pero este otoño cuando salga El viejo y el mar tú verás parte del resultado del trabajo de los últimos cinco años.

A Mary le gusta la jardinería y tiene un huerto de rosas. Perdí cinco años de mi vida durante la guerra y ahora estoy tratando de recuperarlos. Yo no puedo trabajar y vivir en Nueva York porque nunca aprendí a hacerlo… Pero este otoño cuando salga El viejo y el mar tú verás parte del resultado del trabajo de los últimos cinco años.
Tomado de Hemingway en Cuba de Norberto Fuentes, Editorial Letras Cubanas, Ciudad de La Habana, Cuba, 1984.
Publicado en noviembre de 2006
Publicado en noviembre de 2006
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